Queridos hermanos que Dios les bendiga grandemente.
Damos inicio a una nueva sección en nuestro blog que dedicaremos a pequeñas reflexiones que nos ayudaran a ministrar nuestro corazón con el deseo de ayudar a nuestros hijos.
Vivir la vida libre de ataduras espirituales, rompiendo cadenas y derribando los muros que nos impidan vivir como hijos de dios Victoriosos en Jesucristo, nuestro Señor y Salvador.
Y es que muchas veces no logramos alcanzar esta VERDAD, porque no ministramos nuestra alma y no dejamos que la Luz del Espíritu Santo penetre a lo mas profundo de nuestro corazón para limpiarnos y purificarnos de todo aquello que aun guardamos consiente e inconscientemente en el corazón y en la mente; y que están ocupando el lugar que le pertenece al Señor Jesucristo…si queremos que el sea el Señor de nuestras vidas.
Recordemos que Jesucristo ya obtuvo la victoria para nosotros a través de su sacrificio y muerte en la cruz del calvario; y soy yo quien tiene que venir a Jesucristo para poder recibir de El todo lo que ya hizo por Mí y tenga una vida de Victoria.
Cada semana terminaremos la reflexión con una oración que nos servirá de guía para ministrarnos. Nuestra recomendación es que lo hagas diariamente y dejes tiempo para que el Espíritu Santo trabaje en ti.
Hoy, terminaremos con una oración pidiéndole al Señor Jesús que trabaje en nuestra mente y la renueve y así prepare el terreno de nuestro corazón para lo que el Señor quiera hacer en nuestras vidas.
Así como un agricultor prepara el terreno y lo limpia y renueva antes de sembrar y tener una gran cosecha, así iniciemos hoy pidiéndole al Señor que nos limpie y sea el quien prepare nuestra mente y corazón y nos de una vida de Victoria.
ORACIÓN
Padre Santo todopoderoso, hoy vengo ante ti con acciones de gracias, a alabarte y declarar que tú eres bueno, fiel y misericordioso, lleno de amor por mí.
Hoy Padre, tomo la decisión de presentarme ante ti como un sacrificio vivo y agradable, y decido Señor no conformarme con este siglo, sino dejar que tú me transformes mediante la renovación de mi entendimiento (Romanos 12: 1-2).
Vengo ante ti Señor y abro mi mente a tu bendita palabra y a la acción de tu Espíritu Santo, para que soples en mi mente y le des una nueva vida y sea transformada y renovada de modo que pueda distinguir cual es tu voluntad en mi vida, en el nombre de Jesús y que todo lo bueno, perfecto y agradable, que toda buena dádiva que procede de lo alto vengan de ti ya que tu eres un Dios de bendición.
Padre te pido que a través de tu Espíritu Santo me ministres en esta semana y me muestres las áreas de mi vida en que necesitan ser cambiadas y sanadas y pueda pedirte perdón por todo lo malo que haya hecho en mi vida y vengas tu a traerme perdón y sanidad y libertad a mi vida.
Señor hoy tomo la decisión de cambiar y se Señor que para cambiar mi forma de vivir primero tengo que cambiar mi forma de pensar y por eso pongo en tus manos mi forma de pensar y someto mi mente a tu voluntad, para que tu la limpies, la transformes, la renueves hasta llegar a tener la mente de Cristo.
Dispongo todo mi ser a la acción salvadora y purificadora de tu Espíritu Santo. Declaro que mi vida: espíritu, alma y cuerpo están selladas con la sangre preciosa de Cristo y cubro a mi familia también con su sangre preciosa.
Te agradezco Señor por tu presencia y la expresión de tu amor sobre mí a través de la obra sanadora de tu Espíritu Santo en el nombre de Jesús.
Gracias Padre por tu amor y la unción que pones en mi vida para romper todo yugo de esclavitud que me apartaba de ti, gracias Padre en el nombre de Jesús, Amén.